El Eros es pulsión de vida o pulsión sexual que que se transforma en arma -en forma de cultura- para intentar detener la muerte -sin conseguirlo evidentemente...-. Las guerras son pues una forma de tanatofilia desarrollada en todo su esplendor en el los últimos 100 años... ¿Que hace pues el psicoanalista...?¿Analizar con un lenguaje nuevo la realidad o dotar al individuo del conocimiento de sus sentidos...?
La respuesta está en el mito del superhombre y el concepto de amortalidad de Morin, lo que proporciona un maravilloso duelo del hombre consigo mismo en el momento de la evolución social, de la muerte de nuestros seres queridos....
Si Freud viviese hoy, y si Freud se hubiese leído a si mismo sabría que la verdadera dureza del psicoanalisis está en vivir.... En vivir esos sentimientos deshumanizándolos, justo en un momento de la historia en la que la cremación de los sentimientos supone la higienización de la muerte. Como ya dijo Platón : "Sólo los muertos han visto el final de la guerra..."
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