martes, 31 de agosto de 2010

Encuentro sexual....

Una princesa de cuerpo celeste y misterioso, que escondía mucho más de lo que a simple vista se podía apreciar, se plantó delante de un hombre que le atraía mucho. El era frío, acaso distante, pero sentía nervio y ansia cada vez que ella le clavaba una mirada desde sus profundos y esclarecedores ojos. Como una sirena emergiendo del mar comenzó a desnudarse, poco a poco, muy poco a poco. Lo hacía dejando entrever que disfrutaba haciéndolo y mucho más observando como la mirada fría se convertía en una súplica de cercanía.

Ella no le castigo más. Se acercó y permitió que el acabara el trabajo... Cuando estuvo completamente desnuda le tactó. Notó su erección y se excitó con ella, percibiendo una vez más como aquella mirada se tornaba en una rendición en toda regla. Procedió a desnudarle. Observó su miembro dilatado, vascularizado y supo que era sólo por ella. Lo agarro, con mimo, con dulzura y mientras le besaba dirigió sus manos hacia su entrepierna....

El la tocó con suavidad, notando una inequívoca humedad. Ella se mordía el labio deseando que el la poseyera y no tardó mucho en sentirle, como una furia, encima de ella. Sus embestidas iban cargadas ahora si, de una mirada pasional. Besaba y tocaba su pecho como si nunca antes lo hubiera hecho con ninguno. Sentía su miembro adentro, muy adentro y aquella sensación de ocupación provocó que estallara su primer orgasmo.

El la dejo respirar, se retiró de encima de ella y separó sus piernas. Comenzó a besarla, separó sus labio mayores y beso y lamió su clitorís hasta que ella con un nuevo estremecimiento dio paso al calor.... Ahora tocaba mandar, ya estaba bien.... Fue ella quien tomó la iniciativa y cogió su pene, lamiendolo mientras una mirada picarona comprobaba la exitacion de su partenaire. Pero aún no era el momento. Se sentó encima de el, se movio con destreza durante un baile que parecía digno de una diosa y cuando así lo creyó le susurro al oído: "correte cariño..." y el estallo en un bramido que dejó paso a la quietud...

Sus cuerpos cayeron sudorosos una al lado del otro. La batalla había terminado, pero la llama seguía muy viva. El la miraba y solo deseaba poseer ese pecho una vez más. Ella miraba su cuerpo y deseaba que la poseyera una vez más...Ya habrá tiempo pensaron, mientras un beso sincero corto el ambiente y los relajó a la comodidad del después...

Fin

jueves, 19 de agosto de 2010

Cambio...

Iba a hablar sobre la colectivización de la muerte, sobre la retirada de Black Water de Mesopotamia y sobre el día que lloré por última vez... Pero... Quiero hacer un pequeño post para decirle a una vieja amiga (no por su edad, claro está) que tenía razón sobre la química del amor...

Un día le intenté convencer de que el amor no era nada verdadero, solo hormonas, feromonas, oxitocina y fenil-etil-alanina que cada 4 años necesita de un chute de activación para volver a empezar... Sé que la química me da la razón. Sé que el psicoanálisis me da la razón. Sé que evolutivamente sólo tiene sentido como algo adherido al ADN... Pero ella tiene razón... Y mi ignorancia en este caso sólo me ha acercado a las catacumbas de lo hilarante y mezquino. Por soberbio, por racional...

Tenías razón peke.

Lo siento mucho

miércoles, 18 de agosto de 2010

Psicoanalisis y Muerte....

El infinito del Psicoanálisis Freudiano se alcanza al ver en un mismo instante el dolor del nacimiento y el dolor de la muerte... No se busca comparar, solo sentir... Pero las técnicas psicoanalíticas plantean la existencia de la pulsión de muerte en contraprestación de la pulsión de vida, pulsión de muerte o tánatos que tiende a hacer desaparecer el estado de materia orgánica para llevarla hacia lo inorgánico, el objeto de la misma, el nivelar tensiones hacia la quietud, hasta la ausencia de vida, hace que esta pulsión tienda por el hecho de producirse dentro del sujeto a la autodestrucción, pero en una segunda fase esta pulsión se dirige hacia el exterior en forma de -pulsión agresiva- o en forma de sentimientos hostiles de odio, que dan lugar a estructuras en donde el pensamiento es a la vez creativo y depresivo y/o destructivo.

El Eros es pulsión de vida o pulsión sexual que que se transforma en arma -en forma de cultura- para intentar detener la muerte -sin conseguirlo evidentemente...-. Las guerras son pues una forma de tanatofilia desarrollada en todo su esplendor en el los últimos 100 años... ¿Que hace pues el psicoanalista...?¿Analizar con un lenguaje nuevo la realidad o dotar al individuo del conocimiento de sus sentidos...?

La respuesta está en el mito del superhombre y el concepto de amortalidad de Morin, lo que proporciona un maravilloso duelo del hombre consigo mismo en el momento de la evolución social, de la muerte de nuestros seres queridos....

Si Freud viviese hoy, y si Freud se hubiese leído a si mismo sabría que la verdadera dureza del psicoanalisis está en vivir.... En vivir esos sentimientos deshumanizándolos, justo en un momento de la historia en la que la cremación de los sentimientos supone la higienización de la muerte. Como ya dijo Platón : "Sólo los muertos han visto el final de la guerra..."