jueves, 3 de diciembre de 2009

La Verdad

La verdad sea dicha, jamás creí que escribiría un blog. Quizás pensaba que mis palabras carecían de sentimiento, quizás quería creer que el sentimiento es sólo algo humano... Alguien dijo una vez que hablaba en verso... Pero eso fue hace mucho tiempo...

Y tiempo es algo que no nos sobra. De hecho, mientras escribo, recuerdo cosas, hechos y palabras inmutables hasta hace muy poco, pero que hoy en día se presentan en mi de forma deliberadamente diferente. El Yo del hombre necesita cambio para enamorarle. El ello necesita estabilidad, porque data de otro tiempo... De un tiempo que precede a la vida... Porque la verdad sea dicha, venimos de un pasado que desconocemos....

Verdad, verdad sólo conocemos la que nos han contado, la que hemos leído y la que hemos inferido. Pero encontrar la auténtica verdad requiere un camino con menos alforjas del habitual. Conocerla es sentir. Sentir como siento el inconsciente... Con una certeza absoluta sin condicionamiento pero con dolor. Un dolor tan desgarrador que hará no merecer el camino...El camino de la muerte.

Muerte en toda la extensión de la palabra. Muerte como final, muerte como principio dador de vida. Porque la verdad sea dicha, solo conocemos el final...

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